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De Ninguna Manera Mayor

Si eres dado a la bondad, mansedumbre y dulzura, muchos pensarán que eres débil. Y si verdaderamente eres bondadoso, manso y dulce, tu única defensa será una mayor bondad, mansedumbre y dulzura. No importa lo que sufras no rindas lo que el Espíritu ha hecho nacer en ti por lo que el mundo llama – fuerza. Puedes estar tentado a rendirte y ser amargado, egoísta y cruel – para ser más como ellos.

No lo hagas!

En cambio, corresponde su odio con amor, corresponde sus groserías con gracia, su veneno con palabras dulces. “No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal.” (Rom. 12:21) Mientras decides ten en mente que así es como trataron a tu Señor y el siervo no es mayor que el Señor (Jn. 3:16; 15:20).

Tomar la decisión de amar cuando se encara el odio no es fácil cuando el mundo proclama autoprotección e individualismo. No tiene sentido en un mundo de bestias hablar de un evangelio de debilidad. De hecho, puede dejarte pisoteado, con moretones, y raído pero la verdad de Dios prescribe mansedumbre, la mansedumbre ejemplificada de Cristo, es ineludible. El mandato es claro – “Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y More >

Él Tiene Todo El Mundo

Recuerdo cuando estaba mucho más joven y cantaba la canción infantil “Él Tiene Todo el Mundo en Sus Manos.” Yo estaba convencido, entonces, que esto era verdad y creía en un Dios grande que lo sabia todo y era lo suficientemente poderoso para cuidar de mí pasara lo que pasara. Lo recuerdo como si fuera ayer, necesitando creer que mis escasos esfuerzos no decidían mi destino. Era el más grande consuelo, entonces, creer que no importaba que tan oscuras las cosas se pusieran siempre habría un amanecer. Me consoló, entonces, saber que Él sostenía el mundo entero en Sus manos – y esto me consuela ahora.

Él tiene todo el mundo en Sus poderosas, amorosas manos. Él te tiene a ti y a mi hermano, a ti y a mi hermana en Sus manos. Él tiene los vientos y las lluvias en Sus manos. Él tiene el sol y la luna, la tierra y el mar, al rico y al pobre, al joven y al anciano, y muy seguramente, sin duda Él te tiene a ti y a mí en Sus manos. Podemos llamar a esto providencia, soberanía u omnipotencia, pero la Biblia lo llama amor. Él ahueca Sus manos y More >

En El Año Que… (Parte 2)

En el año de la muerte del rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y la orla de su manto llenaba el templo.” (Isaías 6:1-3)

Aunque a la izquierda las túnicas de Uzías ya habían sido dejadas de lado para que otro las tomara,

aunque a la izquierda su casa había sido entregada a alguien más, aunque a la izquierda su trono era para soportar a otro, a la derecha el Señor estaba, “…sentado sobre un trono alto y sublime, y la orla de su manto llenaba el templo.”

Los tiempos difíciles vendrán a todos y a la vida de cada uno, sino es que ya han venido. El día y año de nuestra tribulación no se anuncia más allá del primer dolor agudo. En ese tiempo, habrán dos visiones delante nuestro – dos maneras de ver nuestras vidas “en ese año.”

En el año que mi abuela murió el Señor estaba todavía en Su trono. En el año que mi padre murió el Señor estaba todavía en Su trono. En el año de decepciones y contratiempos y frustraciones Él está en Su trono. Él todavía estará a cargo de todas nuestras vidas. Él todavía estará alto y sublime More >

En el Año De…(parte 1)

“En el año de la muerte del rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y la orla de su manto llenaba el templo.” (Isaías 6:1-3)

La memoria a menudo oculta las cosas que nos causaron dolor o incomodidad. La bendición del olvido esconde el dolor detrás de las imágenes más brillantes, más relucientes que hablan de “los buenos viejos tiempos.” Nuestras mentes pretenden que siempre fueron buenos. Nuestras mentes olvidan que “los buenos viejos tiempos” estuvieron llenos de las espinas de la vida.

Dos cosas aparecieron ante Isaías en el momento de la gran tragedia nacional de Israel, cuando el rey de Israel de cincuenta y dos años murió. A la izquierda estaba la pompa humana, la procesión cargando el cuerpo de un rey que no podía volver a montar una defensa o guiar con sabiduría. A la derecha estaba la imagen de “el Señor sentado sobre un trono…”

Y aún cuando ellos lloraban la perdida del rey a quien habían servido tan bien y por tanto tiempo, Isaías estaba allí para levantar sus cabezas. Tenían que recordar que a la derecha estaba Él que le dio el poder al rey, Él que le dio sabiduría y tacto More >